14 de mayo de 2011

Actividad Bloque III: Mi propia creación literaria

Este cuento sería con y para los niños ya que son ellos, con la ayuda de sus padres, los que ponen el texto en cada tarjeta. Y es también para ellos porque es un cuento en el que el protagonista es él/ella. Y, a su vez, podrán ver el cambio que han pegado desde que nacieron hasta el momento actual. Este tipo de cuento, lo recomendaría para el segundo ciclo de Educación Infantil, ya que el niño puede expresar mejor lo que quiere que lleve su cuento.

Tanto la primera tarjeta como la última, se la dará escrita el profesor/a ya que esto les servirá de motivación para continuarlo.

En mi caso el ejemplo que voy a exponer es el cuento de la vida de la profesora, para que vean que también ella, en algún momento de su vida, fue como ellos. No pondré el cuento entero ya que son 40 tarjetas, os pondré las que, a mi modo de ver, pueden ser más significativas. De todas maneras, si alguien está interesado en verlo al completo que lo diga.

Para la creación de este cuento se necesitaron cartulinas de varios colores, rotulador permanente para la escritura de las tarjetas, pegamento, tijeras y, una vez que esté terminado, sólo falta encuadernarlo...y con esto ya tendremos nuestro “cuento de mi vida” listo para mostrarse.





















Bloque III: Creación literaria con y para los niños

En la creación literaria con niños pueden salir textos a raíz de diálogos con ellos, sería crear cuentos, trabalenguas, poemas... con todo lo que responda a su psicología ya que son ellos la parte creativa. Este tipo de creación se puede iniciar a partir de los 2 años (saldrá un texto algo absurdo, pero luego el adulto lo tendrá que montar para que tenga coherencia).

En los textos para los niños son los adultos los que escriben. Para ello, tienen que tener en cuenta el momento evolutivo, el interés (que de manera natural les guste), el lenguaje, el tema, las ilustraciones (pueden ilustrarlo los niños, los adultos o, incluso, bajar imágenes de Internet), valores – contravalores, el espacio – tiempo y su estructura.


·         Prosa:

Gianni Rodari

Gianni Rodari dice que un niño pequeño es el ser más creativo y que los adultos los mediatizamos y, por tanto, pierde su creatividad.

Escribe “Gramática de la fantasía” explicando cómo el pensamiento y el lenguaje están relacionados, que hay que dejar volar el pensamiento para poder dejar volar el lenguaje (menos gramática y más fantasía).

Rodari llama fantasía a todo lo que suponga mover la creatividad. Su libro más conocido es “Cuentos por teléfono”. En él aparecen cuentos cortos y el hilo argumental de todo el libro es la historia de un niño que su padre trabaja durante mucho tiempo fuera y, el padre lo llama todas las noches para contarle un cuento.



Algunas estrategias para la creación de una historia para niños serían:

- La profesora empieza una historia y los niños la continúan, con una coherencia entre una idea y otra. Esta estrategia sería viable a partir de los 4 años.

- Realizar una lluvia de ideas. Ésta sería la estrategia que mejor resultado de.

- Realizar un libro viajero (con todas sus variantes) dónde cada niño complete su hoja del libro.

Y, por el contrario, algunas estrategias para la creación de una historia con niños serían:

- El dibujo: Observar una ilustración, decir qué aparece y después elaborar una historia.

- Historias mudas: Se escogen una serie de ilustraciones que no tengan nada que ver. Se ordenan y se inventa una historia que las reúna todas.

- Binomio fantástico: A partir de dos palabras sin relación aparente se inventa una historia. Pero, hay que echarle mucha imaginación.

- Cuentos al revés: Los buenos pasan a ser malos y los malos buenos. Los feos, guapos y los guapos, feos. Inventad más posibilidades y escribid los cuentos.

·         Poesía:

Los juegos poéticos se sustentan entre las diferencias existentes entre la poesía y la prosa (la estructura y el uso poético del lenguaje).

Algunas estrategias serían:

- Pareados: Es una estrofa formada por dos versos seguidos y que riman entre sí.

- Metáforas: Es una figura consistente en usar una palabra o frase por otra, estableciendo entre ellas un símil no expresado.


- Letanías: Son poemas sencillos. El tipo de estrofa es siempre la misma. Todos sus versos terminan siempre con punto. Salen por la utilización de comparaciones y repeticiones, con esto conseguimos el ritmo. Ej:
                                                          
                                                                   “El sol”

                                               El sol es como un caramelo de limón.
                                               El sol es como una naranja.
                                               El sol es como un queso.
                                               El sol es como un huevo frito.
                                               El sol es como una pelota.
                                               Así es el sol.

- Hipérbole: Es una figura que consiste en aumentar o disminuir exageradamente la verdad de aquello sobre lo que se habla.

- Comparación: Es la más fácil. Hay que anotar, siempre, todo lo que los niños vayan diciendo.

- Poemas con preguntas y respuestas: El poema se compondrá de un verso interrogativo y el siguiente como respuesta. Así, sucesivamente.

- Poemas encadenados: Consiste en encadenar frases: la segunda comienza con la palabra con la que terminó la primera. Se olvida la rima.

- Acrósticos: Son versos sin rima. Hay que intentar que todos los versos tengan relación con la palabra elegida: que sirvan para describirla o que la sugieran, que expresen lo que os hagan sentir.
Ej:        Cariñosa
            Risueña
            Inteligente
            Simpática
            Tierna
            Impresionante
            Natural
            Astuta            

13 de mayo de 2011

Actividad Bloque II: Análisis de un libro infantil

Datos Generales

- Título: “Mi miel, mi dulzura”

- Autor/a: Michel Piquemal

- Ilustrador/a: Élodie Nouhen

- Editorial: Edelvives (Fundación Tres Culturas)

- Año publicación: 2005

- Ciudad de publicación: Zaragoza

Análisis del Libro

- Receptor: Niños de entre 4 a 8 años.

- Emisor: Jadiya (protagonista de la historia).

- Tema: Multiculturalidad y la pérdida de un ser querido.

- Estructura: Existe un planteamiento en el cual aparece la idea de una familia árabe que se dirige todos los veranos a Málaga a ver a la abuela Zhora, que vive allí. El nudo sería que un invierno, la familia recibe un telegrama en el cual se expone que la abuela Zhora a muerto y que deja a Jadiya un caftán (túnica de seda) para que recuerde los buenos momentos que han pasado juntas. El desenlace del libro es que Jadiya aprende que no hace falta que tenga el caftán para acordarse de la abuela Zhora y al volver a su casa, otro verano cualquiera, tira al mar el caftán y sabe que cuando quiera acordarse de su abuela sólo tiene que revivir los buenos momentos junto a ella en Málaga.

- Espacio y tiempo: El espacio es concreto ya que los niños pueden recrear la historia en el cualquier sitio que conozcan ellos, sin tener la necesidad de que sea exactamente Málaga. Y, en cuanto al tiempo, también es concreto ya que se podría enmarcar en la actualidad perfectamente

- Ilustraciones: Son no estereotipadas y a la vez muy artísticas. El niño, viendo solamente las imágenes, no es capaz de continuar la historia ya que dejan campo abierto a su imaginación

- Lenguaje: Utiliza un lenguaje cuidado, con frases cortas que el niño puede comprender salvo por algunas palabras que no podrían sacar su significado sin la ayuda de un adulto

- Valores – contravalores: Jadiya está durante todo el libro en el apartado de los valores positivos, algunos de los aspectos que posee son, por ejemplo: la paciencia, la curiosidad...

Bloque II: La literatura de autor y los álbumes ilustrados

La literatura de autor, aunque sea anónima, tiene un autor.

Los álbumes ilustrados o de imágenes aúnan dos artes, la literaria y la plástica, por eso las ilustraciones están hechas con más detalle. Las imágenes están secuenciadas narrativamente, es decir, que tiene una secuencia lógica.

En la segunda mitad del s. XIX, la elaboración de los libros era muy costosa, solo iba dirigido a la clase con más poder económico.

A finales del s. XIX, aparece un señor que se replantea y decide que hay que abrir el mercado de la literatura infantil y crea su editorial llamada “Saturnino Calleja e Hijos”.

Saturnino Calleja inventa una nueva forma de hacer literatura, el concepto de libro de bolsillo (más barato, con una impresión peor, papel de mala calidad y más fino). Y decide sacar una serie de libros semanales que fuesen más baratos y que estaba más enfocado a la economía de la clase media.

Los “Cuentos de Calleja” siguen unas pautas específicas de la literatura infantil, como por ejemplo la función didáctica y, por tanto, la función de entretenimiento quedaría en un segundo lugar. En la última página del libro tenían pasatiempos, chistes...para poder desarrollar la función intelectual. Los personajes que aparecían en estos cuentos eran planos, es decir, no tenían psicología real, se definen sólo por un par de características que sólo le interesa al autor. Había dos tipos de cuentos: didácticos – ambientados en la realidad y didácticos – ambientados en la fantasía.

Cuentos de Calleja

Después se sigue con la idea de los libros baratos con las editoriales “Molino” y “Bruguera”.

Dentro de todos estos cuentos hay que diferenciar dos conceptos completamente distintos, que son:

- Querer ser como: Este es el concepto de los personajes planos, que ya anteriormente está explicado.

- Identificarse con: Perteneciente a personajes con una psicología real, que tratan temas con los que te sientes más identificado.

Salvador Bartolozzi creó a “Pinocho”, a “Chapete” y a “Pipo y Pipa” que eran marionetas, no eran reales, eran niños héroes.


Chapete y Pinocho

Pipo y Pipa
 Gracias a Elena Fortún, nos encontramos con la primera niña real de la literatura infantil, “Celia” (editado en 1928). “Celia” tiene psicología y a medida que la autora va sacando libros va creciendo (en el primer libro, la protagonista tiene 7 años).

En España durante los años 40, la gente ya no le interesa contar historia sino que, con el auge de la radio, preferían escucharlas y, a raíz de esto, se hacían seriales radiofónicos. Todo esto, llevaba a que, después de salir los personajes en la radio, salieran sus libros; unos claros ejemplos son: “La Tomasica”, “Matilde, Perico y Periquín” y, la famosísima, “Antoñita la fantástica”.



A principios de los años 50 aparece el primer libro totalmente ilustrado con el nombre de “Mari Pepa”. Este libro da pie a una serie de libros más finos (debido al coste), con más texto, mucho más color y que podían ser leídos tanto por chicos como por chicas. También en esta época aparecerán los cuentos troquelados. Este tipo de cuentos, en lugar de tener un formato corriente (rectangular o cuadrado) tienen una forma curiosa, en muchos casos bastante curiosa para los niños.

A partir de los años 70, la literatura empieza a ser reconocida con premios de literatura infantil y juvenil. El primer premio español fue “Marcelino, pan y vino”.

A raíz de estos acontecimientos, empiezan a aparecer libros en los cuales los personajes principales son niños y que reivindican su papel en la sociedad. El primer libro con estas características fue “Oliver Button”.

En los años 90, el mercado editorial cambia brutalmente y editan libros que quieren hacer arte, obras cuidadas y, sobre todo, que también sean para niños de 0 a 6 años.

En cuanto a la literatura extranjera del s. XX hay que nombrar a Jean de Brunhoff, que escribe el primer libro de literatura infantil para niños prelectores. El libro en cuestión es “Babar”.

·         Teatro:

El teatro cuenta con dos partes:

- Parte literaria: Hace referencia al texto en sí. Se caracteriza por las acotaciones y por poner los nombres de los personajes.

- Interpretación: Reproducción y, en algunos casos, adaptación del texto.

No existen autores de textos dramáticos para infantil, por tanto, tampoco habrá editoriales. Hay obras para infantil, pero no están publicadas, ya que para los niños prelectores es bastante complicada la lectura del mismo. Lo que si existen son materiales que favorecen la intervención de los profesores.

·         Poesía:

Hasta principios del s. XX, si se quería ser considerado un autor de poesía se tenía que tener dominado el ritmo, la rima...

Desde la Generación del 27, la poesía no tiene por qué tener rima (por eso utilizaban los versos libres), pero sí que tenía que tener ritmo. Varios autores de esta generación hicieron poesía en versículos, los cuales no había ni ritmo ni rima.

Algunas diferencias entre la poesía y la prosa son la riqueza de los recursos estilísticos, el impacto visual y que la poesía, en sí, es la expresión de nuestros sentimientos.

Estas características no se mantienen a la hora de la poesía infantil porque ésta sí que tiene rima y ritmo, ya que es muy importante para niños de 0 a 6 años, y en muchas ocasiones es narrativa.

A partir de los años 70, gracias a la Ley del 70, aparecerá el concepto de preescolar.

Los temas que, anteriormente a estos años, trataba la poesía eran:

- El niño y su madre: No estaban escritos desde la perspectiva del niño, sino de la madre.

- Conceptos: Físicos, abstractos, normas...

- Objetos domésticos

- Animales

- Épica: Se cuentan hazañas.

- Actitudes: No mentir, portarse siempre bien...

- Flores y plantas

- Tema religioso

En los años 60, aparece la poetisa por excelencia, Gloria Fuertes. Ella en un principio escribía literatura para adultos, poesía típicamente femenina, pero se da cuenta de que la poesía del momento era complicada y decide que hay que educar a los niños desde pequeños por el placer de la poesía.
Empezó a leer poesía inglesa y se identificó con el “nursery rhymes”, cuya característica principal es el absurdo. Hay un subtipo de poesía que varió de ésta, que es el “nonsense”, término acuñado por Luis Carrold (su obra más famosa es “Alicia en el país de las maravillas”).

Por tanto, Gloria empieza a crear poesía infantil que tuviese al niño como protagonista y cuya temática era el absurdo, cosa que les encanta a los más pequeños. Cambió, radicalmente, el fondo y la forma de la poesía, ya estaba más cerca del simbolismo infantil. Algunas de sus características son:

- Forma: rima fácil y sonora / juegos de palabras / ritmos marcados / brevedad /  juegos fonéticos / invenciones léxicas / onomatopeyas / adjetivos sencillos y evocadores.

- Fondo: narración cercana / concreción y síntesis / absurdo / personajes llamativos / fantasía / experiencias reales / niños o animales personificados / carácter lúdico / elementos mágicos.

·         Prosa:

Este género se tiene que ver desde dos perspectivas, una la del protagonista de la historia y la otra la del niño que lee la historia.

El niño protagonista ya no es un personaje plano, es simple y cercano, un héroe cotidiano, vamos que es niño “real” como otro cualquiera.

El niño lector, al ver que el personaje principal de la historia se asemeja con él en sus mismo intereses, el tipo de vocabulario que utiliza, el contexto en el que se encuentra y la psicología que tiene; hace que el niño lector reconstruya la historia y puede ponerse a sí mismo como el propio protagonista de la misma.

Los protagonistas de la historia pueden tener al comienzo unos valores negativos, pero cuando termine tendrán una evolución y los cambiarán por unos positivos. Algunos de estos valores pueden ser:

- Positivos: activos, abiertos, objetivos, extrovertidos, optimistas, alegres, emprendedores, adaptables...

- Negativos: pasivos, cerrados, egocéntricos, hipersensibles, descontentos, intransigentes, tímidos, excitables, apocados...

A continuación, veréis lo necesario para poder realizar un análisis de un libro infantil con un criterio adecuado.

Siempre tenemos que tener en cuenta al receptor (los niños). Una vez que nos hemos leído y visto el libro, tenemos que ver en qué edad/es lo ubicamos.

El emisor es el personaje que aparece en el libro y le transmite la información al niño (personaje con el que se puede identificar. En los casos en los que no pueda identificarse, el emisor sería el narrador del libro). Puede ser un emisor neutro, es decir, alguien que cuenta o describe algo que no se presenta ni nada y que el niño, de forma intuitiva, identifica con la persona que ve.

El tema tiene que ser algo que le importe de verdad a los niños, es decir, de manera natural.

Existen dos tipos de estructuras que se usan en los libros infantiles: planteamiento – nudo – desenlace (pueden existir también libros con final abierto, es decir, que los niños dicen el final que quieran) o la estructura acumulativa (hay una sola acción y poco a poco se van acumulando personajes a realizar esa misma acción o sus variantes). La mejor estructura es la que mezcla ambas.

El espacio y tiempo deben ser neutros (“había una vez...”) o si es concreto, tiene que ser conocido por los niños.

Las ilustraciones no deben ser estereotipadas para que los niños puedan desarrollar su creatividad. Éstas deben secuenciar la historia para que, si el niño coge el libro, pueda seguirla desde donde esté.

El lenguaje tiene que ser cercano a los niños, es decir, como ellos se podrían expresar en cada etapa de su vida. También hay que tener en cuenta que, para los niños de infantil, tienen que ser frases cortas y simples. El vocabulario tiene que esta adecuado a la edad a la que se dirige. El libro será mejor si el libro está escrito de forma literaria, con un lenguaje estético.

Los valores y contravalores hacen referencia a los aspectos positivos y negativos de los personajes que aparecen en los libros.

Introducción a conceptos clave de la Literatura Infantil

Antes de comenzar a profundizar en la literatura, tenemos que hacer una pequeña introducción para tener algunos pequeños, pero muy importantes a su vez, conceptos relacionados con ésta.

El primer día de clase, la profesora nos dijo que escribiésemos en una hoja qué era para nosotros las palabras “literatura” e “infantil”. Una vez terminado, tocaba hacer una exposición de las definiciones que habíamos dado y salieron cosas de todo tipo.

Para aclarar las ideas de la gente que todavía no tenga claro qué es, decir que, según la RAE, la literatura es el arte de la palabra escrita. Esta definición se dio en el s. XVIII, pero que, a finales del s. XIX y principios del s. XX, varió y finalmente se quedó como el arte de la palabra.

No cualquier texto se puede considerar como literario, por muy bien estructurado o escrito que esté. Por este motivo se hace una clasificación para ver en qué grupo están ubicados todos los tipos de textos. Esta clasificación quedaría de esta manera: paraliteratura, literatura y subliteratura.


Paraliteratura


Literatura


Subliteratura


- Su primera intención no es la de crear una obra artística.


- Puede pertenecer a los tres géneros literarios (prosa, verso, teatro).

- No es ficción.*

- Tiene función poética y/o expresiva.


- Se considera un arte, ya que posee una intención artística.

- Puede pertenecer a los tres géneros literarios (prosa, verso, teatro).

- Son obras de ficción.

- Tiene función poética y/o expresiva.


- No se considera un arte.



- Puede pertenecer a los tres géneros literarios (prosa, verso, teatro).

- Son obras de ficción.

- Tiene función poética y/o expresiva.


*Todos los textos literarios tienen que ser textos de ficción, es decir, que no son reales. La ficción no se tiene que confundir con fantasía, ya que son dos términos diferentes.

Cualquier literatura de género es una literatura de receptor implícito, es decir, cuando el autor escribe tiene en mente una tipología de personas, con unas características concretas.

El límite de la literatura infantil, según editoriales de prestigio como el “Barco de vapor”, es hasta los 13 o 14 años.

La literatura infantil son textos con intencionalidad distinta, con género literario (prosa, verso, teatro), que además son de ficción y que está destinado a un grupo específico. Puede estar dentro de la paraliteratura o de la subliteratura.

La literatura infantil – juvenil no se contempla hasta finales del s. XVIII. En esa época, se empiezan a abrir las escuelas para poder introducir la lectura a los niños, será entonces cuando se empieza a proteger a los niños (no hablar sobre sexo, violencia...).

Julio Verne

Julio Verne, ya en el s. XX, fue el primer autor de la literatura juvenil, ya que escribía para los jóvenes porque, según él, tenían muchísima imaginación.

Para niños más pequeños, la Literatura Infantil, comenzó en el s. XX con un carácter didáctico y evangelizador, en lugar de tener un carácter lúdico.

A principios de los años 90, fue cuando se empezó a realizar literatura, propiamente dicha, para niños de 0 a 6 años con un carácter lúdico y ocio.

10 de mayo de 2011

¡El por qué de todo......o de casi todo!

Bueno, bueno, bueno....a continuación os voy a comentar el por qué de mi incursión en el mundo de los blogs.

Principalmente, ha sido por "culpa" de mi profesora de Literatura Infantil de la universidad. Sinceramente, me parece una gran idea porque ya que estamos en la era de la tecnología, ¿hay alguna manera mejor para favorecerlo que no sea ésta?

Aprovecharé, ya que estamos, para, a la vez que introduzco cosas de la asignatura, meteros también cosillas que personalmente me interesan y que me gustaría compartir con todos vosotros; como fotos, música, enlaces a páginas chulas...

Espero que os vaya gustando y, a la vez, me vayais dando ideas de cómo poder mejorarlo.